Cuando un pensamiento entra en rumiación, de repente no hay otra cosa más importante en el mundo que seguir dándole bola…
Yo digo que es como subirse a una noria, o centrifugarse en la lavadora, es un toma y dale que te deja sin energía, ¿y sabes qué? tampoco vas a solucionar nada de esta forma.
Si te preguntas ¿qué hago para no obsesionarme con mis pensamientos?, has llegado al lugar correcto.
En el artículo de hoy te doy algunos tips para frenar esos bucles.

1. Reconoce Y Acepta: El Primer Paso Para Dejar De Obsesionarte Con Tus Pensamientos
El primer paso para responder a la pregunta ¿qué hago para no obsesionarme con mis pensamientos? es aprender a reconocerlos y aceptarlos.
No se trata de luchar contra ellos, sino de observarlos sin juicio.
La lucha solo alimenta la obsesión y como siempre digo en consulta «NO PIENSES EN UN ELEFANTE ROSA».
Con lo del elefante, te demuestro que obsesionarnos con lo que No queremos no funciona porque tu cerebro no entiende de positivo ni negativo, así que es más facil dejar de luchar y seguir tu camino como si nada…
- Identifica el pensamiento: ¿Qué es exactamente lo que te preocupa? Escríbelo si en tu libreta de Autoterapia.
- Reconoce que es un pensamiento: Recuerda, no es un hecho, es solo un pensamiento, no es real.
- Acepta su presencia: No te resistas. Di algo como «Estoy teniendo el pensamiento de que… y no pasa nada»
Esta técnica, basada en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), te ayuda a distanciarte del pensamiento y a reducir su poder sobre ti.
Imagina que tus pensamientos son hojas que flotan en un río. Tú estás sentado en la orilla, observándolas pasar, sin aferrarte a ninguna. Pero imaginálo de verdad, no corras para leer, ya sabes que la teoria sin acción no sirve.

2. Distrae Tu Mente: Técnicas Para Romper El Bucle De Pensamientos
Una vez que has reconocido y aceptado el pensamiento, es hora de distraer tu mente. Esto no significa evitar el problema, sino darle un respiro a tu cerebro para que pueda procesar la información de manera más efectiva. Si buscas qué hago para no obsesionarme con mis pensamientos, estas técnicas te ayudarán:
- Actividad física: Sal a caminar, corre, baila, o practica cualquier deporte que te guste. El ejercicio libera endorfinas, que tienen un efecto positivo en el estado de ánimo.
- Conexión social: Llama a un amigo, visita a un familiar, o participa en una actividad grupal. La interacción social te distrae de tus pensamientos y te brinda apoyo emocional.
- Actividad creativa: Pinta, dibuja, escribe, toca un instrumento musical, o realiza cualquier actividad que te permita expresar tu creatividad.
- Mindfulness: Practica la atención plena. Concéntrate en el presente, observando tus sentidos (lo que ves, oyes, hueles, saboreas, tocas) sin juzgar.
Recuerda, la clave está en elegir una actividad que te guste y que te absorba por completo. Cuanto más te concentres en la actividad, menos espacio habrá para los pensamientos obsesivos.
Y por si estás pensando «Gema no tengo ganas, cuando entro en bucle no me apetece hacer eso…» te respondo con todo mi cariño «hazlo sin ganas» (¡la teoria sin acción no sirve!).

3. Reestructura Tus Pensamientos: Cambia Tu Perspectiva
A veces, la obsesión con los pensamientos proviene de una perspectiva distorsionada de la realidad. La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) nos enseña a identificar y reestructurar estos pensamientos negativos. Si sigues buscando ¿qué hago para no obsesionarme con mis pensamientos?, considera lo siguiente:
- Identifica los pensamientos negativos: ¿Qué tipo de pensamientos te generan ansiedad o malestar? ¿Son realistas o exagerados?
- Cuestiona tus pensamientos: ¿Hay evidencia que apoye o contradiga tus pensamientos? ¿Existen otras interpretaciones posibles?
- Reemplaza los pensamientos negativos por pensamientos más realistas y positivos: En lugar de pensar «Voy a fracasar», piensa «Voy a dar lo mejor de mí y aprender de la experiencia».
Este proceso requiere práctica y paciencia, pero con el tiempo, aprenderás a cambiar tu perspectiva y a reducir la intensidad de tus pensamientos obsesivos. Te animo a que cojas tu libreta de Autoterapia y respodas a cada una de las preguntas que acabas de leer, verás como si lo haces, tu pensamiento se habra bajado (como el bizcocho de tu horno cuando no paras de abrirlo y cerrarlo jajaja).

Conclusión: Recupera El Control De Tu Mente
Obsesionarse con los pensamientos es una experiencia común, pero no tiene por qué controlar tu vida. Recuerda, tienes el poder de cambiar tu relación con tus pensamientos. Si te preguntas ¿qué hago para no obsesionarme con mis pensamientos?, aquí tienes un resumen de los pasos clave:
- Reconoce y acepta tus pensamientos: No luches contra ellos, obsérvalos sin juicio.
- Distrae tu mente: Participa en actividades que te gusten y te absorban.
- Reestructura tus pensamientos: Cuestiona tus pensamientos negativos y reemplázalos por pensamientos más realistas y positivos.
Si la obsesión con los pensamientos persiste y afecta tu calidad de vida, busca ayuda profesional. Yo misma puedo ayudarte a aplicar acciones más específicas y efectivas para manejar tus pensamientos que se atrancan.
¡Recuerda que no estás solo!
PD: cuando hay mucho de bucles, falta autocuidado, ¿te vienes al Taller para aprender a cuidarte mejor?
¡Te mando un abrazo, y que tengas un excelente día!